Cambiar de lenguas voluntariamente es beneficioso para el cerebro

El grupo I+DEL de la UIB publica tres estudios sobre la relación entre el bilingüismo y la cognición

A lo largo de los años, numerosos estudios científicos han hallado evidencias que respaldan el concepto de ‘ventaja bilingüe’. Dicho concepto hace referencia a los aparentes beneficios que supone el hecho de hablar dos lenguas de forma cotidiana sobre las habilidades cognitivas que se necesitan para adaptarse a las demandas de un ambiente cambiante y novedoso (control ejecutivo). No obstante, existe también un gran número de estudios científicos den los que no  no se han constatado evidencias de la existencia de una ventaja bilingüe, generando una controversia todavía abierta. Esta mezcla de resultados, a favor y en contra de los beneficios cognitivos del bilingüismo, ha llevado a dejar de entender el bilingüismo como una capacidad de todo o nada, sino más bien como un cúmulo de factores que se distribuyen en un continuo. Por ejemplo, el aprendizaje de las dos lenguas se puede dar a la vez o una después de la otra; también es posible que el porcentaje de veces que dos bilingües cambien de lengua en su día a día sea diferente. Esta polifacética concepción del bilingüismo fue la que orientó la investigación para intentar mejorar la comprensión sobre la influencia de los factores relacionados con el bilingüismo y el control ejecutivo. Con esto en mente, el equipo de investigación I+DEL (Investigación en Desarrollo, Educación y Lenguaje) ha tratado de esclarecer la verdadera influencia del bilingüismo en el control ejecutivo y dar explicación a los resultados ambiguos en el campo.

En un primer estudio se identificaron los factores lingüísticos que podían contribuir a comprender mejor la relación entre el bilingüismo y las habilidades de control ejecutivo. En relación a los factores lingüísticos, se recopiló información de más de cien jóvenes bilingües (catalán y castellano) sobre la edad de adquisición de la segunda lengua, su competencia lingüística y la frecuencia de cambio de lengua en su día a día. Respecto al cambio de lengua, más concretamente, se examinaron los efectos tanto de la dirección (cambio a la primera lengua o a la segunda) como del tipo de alternancia (involuntaria o guiada por contexto). En segundo lugar, los mismos participantes realizaron una serie de tareas experimentales computerizadas que evaluaban tres dimensiones del control ejecutivo: la inhibición de la información no relevante, la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva (capacidad de cambiar de tarea). Se observaron relaciones entre el cambio frecuente y voluntario a la segunda lengua (del catalán al castellano, en este caso) y un control ejecutivo más eficiente, mejor memoria de trabajo y mayor flexibilidad cognitiva. Por otro lado, se hizo patente la relación entre una mayor incidencia de cambios involuntarios (inconscientes) de lengua y una peor habilidad inhibitoria. Los resultados de este estudio sugieren que cambiar de lengua con frecuencia puede tener repercusiones sobre aspectos cognitivos, pero no la edad en la que se adquiere la segunda lengua ni la competencia en el idioma. Estos resultados han sido recientemente publicados en la prestigiosa revista Bilingualism: Language & Cognition. Así, la mayor o menor propensión a cambiar de lengua mientras hablamos, estrechamente relacionada con el contexto lingüístico específico en el que vivimos, puede ser una de las claves que ayuden entender la disparidad de los resultados obtenidos en el campo de estudio del bilingüismo y la cognición.

En un segundo un estudio, se amplió la muestra hasta 180 jóvenes bilingües, cuyos datos fueron analizados mediante modelos de ecuaciones estructurales (SEM). Esta metodología estadística permite estudiar más detalladamente la manera en que se relacionan los diferentes factores que entran en juego en el estudio de la ventaja bilingüe. Este análisis verificó que la frecuencia de cambio natural de lengua modulaba positivamente el desempeño del control ejecutivo de los bilingües, mientras que ni la edad de adquisición ni el dominio de la segunda lengua tenían un efecto significativo. Además, este análisis indicó que el impacto del factor cambio natural de lengua ejercía una influencia directa sobre el procesamiento general de la información, afectando a todos los subcomponentes del control ejecutivo. Estos resultados, publicados en la revista International Journal of Bilingualism, aparte de contribuir a aclarar la relación entre bilingüismo y control ejecutivo, ensalzan la relevancia de la habilidad de adaptarse lingüísticamente de forma consciente e intencional al contexto.

El siguiente paso fue comprobar si existe la ventaja bilingüe en una amplia muestra de bilingües de las Islas Baleares al compararlos con otro grupo de participantes monolingües de la Península. Para el tercer estudio, se idearon varias tareas informatizadas con el objetivo de comparar a particpantes bilingües y monolingües en los componentes específicos del control ejecutivo, con la particularidad de que, en este tercer trabajo, dichas tareas eran más demandantes (complejas) a nivel cognitivo que aquellas empleadas en estudios anteriores. Esta decisión era importante, ya que los resultados de estudios previos parecen indicar que es más complicado encontrar evidencia de la ventaja bilingüe en adultos jóvenes que en otras franjas de edad debido a que sus capacidades cognitivas están en su momento evolutivo más álgido. En este sentido, la complejidad cognitiva se ha postulado como un elemento clave que puede resultar diferencial al comparar las habilidades cognitivas entre monolingües y bilingües. Así, el objetivo de la investigación fue examinar la presencia de ventaja bilingüe en adultos jóvenes de las Islas Baleares, y, en caso de darse, analizar cuáles eran los componentes de control ejecutivo en que se manifestaba. Los resultados de la investigación, publicados en la revista Language, Cognition and Neuroscience, revelaron un patrón de respuesta general ligeramente más preciso en los bilingües que en los monolingües. No obstante, no se encontraron evidencias de que los bilingües jóvenes tengan mejores capacidades que los monolingües cuando se compara su rendimiento en los distintos componentes del control ejecutivo. De hecho, se encontraron indicios de que, en tareas de dificultad moderada, los bilingües pueden incluso mostrar ciertas desventajas que, por otro lado, desaparecen en situaciones de mayor complejidad.

En conjunto, las conclusiones generales de estos tres artículos mejoran nuestra comprensión de cuáles son los factores involucrados en el desarrollo de mejores habilidades cognitivas en la población bilingüe de las Islas Baleares, como es el cambio frecuente y voluntario de lengua. Sin embargo, no parece que la influencia del bilingüismo promueva una diferencia evidente entre bilingües y monolingües en aspectos concretos del control ejecutivo, ni siquiera ante actividades muy demandantes que en teoría, deberían incrementar esta disparidad.

Referencias de los estudios publicados:

López Penadés, R, Sánzhez-Azanza, V, Buil-Legaz L, & Aguilar-Mediavilla, E, & Adrover-Roig, D. (2020). Associations between natural language switching and executive control in early bilinguals. Bilingualism: Language & Cognition, 1-12. DOI: https://doi.org/10.1017/S1366728920000012

Sánchez-Azanza-V, López-Penadés, R, Aguilar-Mediavilla, E, &  Adrover-Roig, D (2020). Latent variable analysis on the interplay between language switching and executive control International Journal of Bilingualism, 1-19 DOI: https://doi.org/10.1177/1367006920902525

Sánchez-Azanza, V, López-Penadés, R, & Adrover-Roig, D (2019). More similitudes than differences between bilinguals and monolinguals on speeded and demand-varying tasks. Language, Cognition & Neuroscience, 1-17. DOI: https://doi.org/10.1080/23273798.2019.1706752